Gremiales
Jueves 29 de octubre de 2026
La muerte de Nancy Godoy, la docente hallada sin vida en la provincia de Corrientes después de varios días de rastrillajes, desató una ola de indignación en la comunidad educativa y volvió a poner en el centro de la escena la violencia contra las mujeres. Este jueves, docentes y organizaciones sindicales se concentraron en el Obelisco porteño para exigir justicia y el esclarecimiento de un caso que tiene cinco detenidos, tres de ellos acusados de femicidio.
Minutos después de las 11, distintas agrupaciones comenzaron a congregarse en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, con restricciones al tránsito sobre las avenidas 9 de Julio y Corrientes. La movilización se inscribe en una jornada nacional de paro, duelo y protesta convocada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), que llamó a las escuelas y a los sindicatos de todo el país a expresar su solidaridad y reclamar respuestas ante un crimen que conmociona al sector.
La convocatoria de CTERA no se limita a una medida gremial. La decisión de interrumpir las actividades y movilizarse expresa el dolor de una comunidad que reclama que la muerte de una trabajadora de la educación no quede reducida a una noticia policial ni se diluya con el paso de los días.
El sindicato exigió justicia y el esclarecimiento de lo sucedido, mientras el avance de la investigación mantiene la atención pública sobre las responsabilidades penales que deberán determinar los tribunales. Con cinco personas detenidas y tres acusadas de femicidio, la causa plantea la necesidad de una investigación rigurosa que permita reconstruir los hechos y establecer las responsabilidades correspondientes.
La protesta también adquiere una dimensión política y social: cada nuevo caso de violencia extrema contra las mujeres vuelve a interpelar a las instituciones, las políticas de prevención y la capacidad del Estado para garantizar protección y respuestas oportunas. El reclamo docente pone en evidencia que el dolor de una comunidad no puede separarse de la exigencia de justicia ni de la obligación estatal de investigar con seriedad.
La jornada nacional de duelo busca acompañar a familiares, colegas y allegados de Nancy Godoy, pero también convertir la indignación en una demanda colectiva. Las movilizaciones convocadas en distintos puntos del país reflejan el impacto de su muerte entre quienes comparten una misma profesión y sienten que la violencia contra una compañera golpea a toda la comunidad educativa.
En las calles, el mensaje es contundente: esclarecer el crimen, determinar las responsabilidades y evitar que la búsqueda de justicia quede atrapada en la indiferencia o en los tiempos de una sociedad acostumbrada a convivir con la violencia.
La muerte de Nancy Godoy convirtió el dolor en una movilización nacional. Mientras la investigación judicial avanza, los docentes reclaman que la causa llegue hasta las últimas consecuencias y que la justicia no sea una consigna pasajera, sino una respuesta concreta frente a un hecho que conmueve al país.
Con información de NA / Imagen: Mundo Gremial / Redacción: La Rosca