Gremiales
Jueves 29 de octubre de 2026
La presencia del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, en el Banco de la Nación Argentina desató un fuerte repudio de la Asociación Bancaria, que cuestionó la contradicción política de que el funcionario participara de una capacitación sobre "Reforma laboral y Fondo de Asistencia Laboral" en una institución cuya privatización impulsó el propio Gobierno nacional.
"Pretende dar cátedra en un banco al que odia», disparó el sindicato en un comunicado difundido el 28 de octubre, en el que calificó la actividad como un hecho «tan vergonzoso que parece inverosímil que haya ocurrido". La conducción nacional, encabezada por Sergio Palazzo y con Carlos Cisneros entre sus principales referentes, volvió a poner en el centro de la discusión el papel de Sturzenegger en las políticas de ajuste, desregulación y transformación del Estado.
El cuestionamiento sindical tiene un trasfondo que excede una visita institucional. La Bancaria recordó que Sturzenegger fue uno de los impulsores del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, que contemplaba la privatización del Banco Nación, y cuestionó su insistencia en convertir la entidad en sociedad anónima mediante el Decreto delegado 116/2025.
Para el gremio, estas iniciativas representan una amenaza para el futuro de la banca pública y para su función como instrumento del Estado en el financiamiento de la producción, las pequeñas y medianas empresas y distintos sectores de la sociedad. La disputa, por lo tanto, no se limita a una discusión administrativa: pone en juego qué papel debe cumplir una institución estratégica y quiénes se benefician o perjudican con su transformación.
En ese escenario, la participación del ministro en una capacitación sobre reforma laboral adquiere una dimensión política evidente. El funcionario que promueve la desregulación del Estado y defiende los cambios impulsados por la administración de Javier Milei fue recibido en una institución cuya estructura y función pública estuvieron bajo presión de las propias iniciativas oficiales.
La Bancaria también cuestionó la reforma laboral promovida por el Gobierno, al considerar que implica un retroceso en los derechos conquistados por los trabajadores. La discusión se inscribe en una confrontación más amplia entre el programa económico oficial y las organizaciones sindicales, que advierten sobre las consecuencias de flexibilizar las condiciones laborales en un contexto de pérdida de ingresos y deterioro del empleo.
El comunicado recuperó, además, un antecedente que sigue presente en la memoria del gremio: los 47 despidos dispuestos en 2016, cuando Sturzenegger presidía el Banco Central de la República Argentina.
Aquella decisión provocó una prolongada protesta sindical que incluyó un acampe de 65 días y concluyó con la reincorporación de los trabajadores afectados. La Bancaria evocó ese episodio para cuestionar la trayectoria del funcionario y rechazar que ahora participe de una actividad vinculada con la reforma laboral en el Banco Nación.
El recuerdo de aquel conflicto funciona como algo más que una referencia histórica. Para el sindicato, expresa una continuidad entre decisiones que afectaron puestos de trabajo en el pasado y las políticas actuales que, bajo el argumento de modernizar y desregular, vuelven a colocar el empleo y los derechos laborales en el centro de la disputa.
El episodio también deja expuesta una contradicción política: mientras el Gobierno presenta sus reformas como herramientas para transformar la economía y mejorar el funcionamiento del Estado, los sindicatos denuncian que esas medidas debilitan las instituciones públicas y trasladan los costos del ajuste a los trabajadores.
La Bancaria cerró su pronunciamiento con un rechazo contundente a la presencia del ministro en la entidad: "Desde la Asociación Bancaria repudiamos la presencia del ministro Federico Sturzenegger en el Banco de todos los argentinos/as, al que ha atacado en todas sus formas y lo sigue haciendo".
La controversia vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo: si la modernización del Estado debe construirse a partir del debilitamiento de la banca pública y de la flexibilización laboral, o si el desarrollo económico requiere preservar instituciones estratégicas y garantizar derechos. Para La Bancaria, la presencia de Sturzenegger en el Banco Nación no fue un hecho aislado, sino una expresión de las tensiones que atraviesan el proyecto económico del Gobierno.
Con información e imagen de Mundo Gremial / Redacción: La Rosca